
Comencé primero de educación primaria en el año 1990 en el colegio San José Obrero situado en Pozuelo de Alarcón, era nueva, venía de otro centro.Primero y segundo de primaria los recuerdo más o menos igual, de lo único que recuerdo con más interés es que teníamos plantas en la clase y tortugas que había que cuidar y a mi esto me encantada ya que me daban una responsabilidad y yo me sentía más útil y que cuando terminabas pronto de hacer los ejercicios que te mandaba la profesora Lola podía jugar con las construcciones y con el ordenador que ahora es más común pero que en los años 90 y 91 no lo eran, y a mí me encantaban.La profesora que tuve estos dos años no fue significativa para mí, pero sí que lo fue Angustias que a pesar del nombre, es la profesora que más me ha marcado alo largo de mi experiencia en la educación, tenía una carácter muy fuerte pero a pesar de que yo era muy pequeña me daba cuenta que le importábamos y que nuestra educación era muy importante para ella.La forma en que nos enseñaba era muy práctica y dinámica, nos llevaba muy a menudo fuera del aula para que viéramos en directo cómo eran las cosas que estudiábamos, ella nos preguntaba acerca de las preferencias que teníamos y trabajábamos sobre ello en el aula, hacíamos porter, dossieres…Lo más significativo era que no nos hacía exámenes, sino que nos evaluaba de forma constante y el aprendizaje lo construíamos todos juntos. La tuve como tutora quinto de primaria incluido y los dos veranos que tuvimos por medio recuerdo como entre los amigos deseábamos que el próximo año nos tocara a Angustias de tutora. Sexto de primaria lo cursé en el colegio Asunción Rincón en Madrid otra vez me tenía que enfrentar a ser “la nueva” noté mucho el cambio, no recuerdo de manera muy positiva ese cambio, por primera vez vi lo que era tener compañeros de clase y no amigos, comencé a hacer exámenes y recuerdo el asombro de mis compañeros al decirles que no había hecho exámenes nunca.Recuerdo que el tener que hacer exámenes me generaba ansiedad y miedo.La profesora la recuerdo con cariño, era muy atenta y nos enseñaba muchas cosas hasta papiroflexia. Comencé la ESO en el instituto María Zambrano en un pueblo llamado El Espinar en Segovia de donde soy y para no variar…volvía a ser la nueva.Noté el cambia de estar en un colegio a un instituto, los compañeros de clase eran muy diferentes a los que había conocido ya que parecían mucho más mayores en proporción ala edad que tenían ya que la gente de pueblo es más espabilada y además en mi clase había mucho repetidor ya que parecía estar de moda el suspender; la mayoría de los alumnos presumía de sus asignaturas suspensas y eso era por la falta de interés que tenían en estudiar, la mayoría estaba deseando que llegaran los dieciséis años para poder dejar el instituto y poder ponerse a trabajar en el negocio de los padres (pastelería, ganadería, carnicería…) el caso es que eran los mismos padres los que fomentaban esas ideas a sus hijos ya que no se valoraba el que el chico/a estudiara sino que se valoraba más que se pusiera a trabajar y que ayudara a la familia.A pesar del mayor número de asignaturas, del mayor número de profesores, y de que se exigía más en todo no me costó destacar en el instituto, los profesores eran cercanos y supongo que sería que al estar el centro en un pueblo todos nos conocíamos y esto generaba este tipo de relación.En este centro estuve hasta primero de bachillerato que lo cursé en el instituto Beatriz Galindo en Madrid, mi madre se empeñó en que tenía que coger nivel para cuando estudiara la carrera pero lo que en realidad hice fue luchar contra el segundo instituto más fuerte de Madrid donde mis notables y sobresalientes en el instituto del pueblo se convirtieron con el triple de esfuerzo en suspensos bajos.Pasé de estar en un centro en medio del campo que cuando miraba por la ventana veía pinos y ovejas a estar en pleno centro de Madrid con profesores que iban a clase en traje ya los que había que llamarles de usted y que ni siquiera se dignaban a mirare a la cara.Los profesores eran inaccesibles ni siquiera se les podía interrumpir para aclarar ninguna duda.Allí conocí a la peor profesora que he conocido en toda mi vida escolar el primer contacto que tuve con ella fue cuando le dije “necesito que me ayude un poco más con la física porque en cuarto de la ESO a penas la he tocado” y me contestó “ señorita que sepa que el bachillerato no es obligatorio”y por si no ha quedado suficientemente claro de cómo era esa profesora cuando estaba claro que ya no podía seguir más allí en segundo de bachillerato porque no iba a aprobar e iba a repetir pues me dijo “señorita Maroto ahora te irás ala guardería a volver a empezar ¿no?”En fin lo único positivo que saco de ese instituto son los compañeros porque en realidad el instituto tendría mucho nivel pero se les olvidaba que éramos personas las que recibíamos las clases.Mi repetición de segundo de bachillerato lo hice en Segovia en el instituto Andrés Laguna, no tuve dificultades para aprender y para aprobar y me volví a encontrar con la cercanía de los profesores que sí que te trataban como personas y tenían interés en que siguieras estudiando. Hice selectividad, aprobé y comencé a estudiar Magisterio de Educación Musical en la Universidad de Alcalá de Henares.Comencé estudiando extraerá porque siempre me ha gustado la música pero a medida que iba estudiando y pasaba el tiempo me he dado cuenta que lo que realmente me gustaba era la pedagogía y la psicología así que por esta razón decidí continuar mis estudios con la carrera de psicopedagogía que personalmente me llena muchísimo y me encanta la idea de poder trabajar en este campo ene un futuro no muy lejano. En conclusión estoy muy orgullosa de haber llegado hasta aquí, me ha costado mucho esfuerzo.El hecho de que haya cambiado tanto de centros no ha sido positivo porque siempre me ha costado mucho adaptarme pero como todo en esta vida es positivo pues me ha servido para conocer mucha gente y tener diversas experiencias que ni hubiera tenido si me hubiera estado siempre en el mismo centro.
2 comentarios
César -
Me ha gustado mucho leer sobre tus experiencias educativas Eres una caja de sorpresas Me parece muy valiente por tu parte el querer compartirlas con los que te leemos He disfrutado mucho de leerte y ponerme en tu lugar
Comprendo que una trayectoria como la tuya, no habrá sido fácil Pero del mismo modo entiendo que en toda trayectoria hay luces y sombras y no me cabe duda que sabrás entresacar lo mejor de cada situación. Al cabo esa energía positiva es la que nos ayuda a relativizar lo que nos ocurre, y en cierto modo a positivizarlo Nos ayuda a sentirnos mejor con nosotros mismos.
Comparto con Cecilia que a pesar de los aspectos de dificultades y penares personales derivados de los traslados, cambios, adaptaciones y situaciones adversas lo positivo que puedes sacar de eso es la variedad de situaciones, experiencias, sentimientos, relaciones que has experimentado (Toda una enciclopedia de la vida, que otros no han tenido).
En fin, sólo quería saludarte, agradecerte que hayas compartido tus experiencias y decirte que para mí eres una compañera genial una gran persona, y espero que después de la carrera te vaya muy bien y también me gustaría saber de ti
Con mucho afecto,
Tu amigo y compañero
Cecilia -
Realmente tienes un largo recorrido de centros escolares. A diferencia de la valoración que haces que dices que no es muy positiva, desde mi punto de vista es muy rica. Eso no quiere decir que haya sido fácil, tú misma comentas lo difícil y duro que fue en muchas ocasiones. Pero creo que la riqueza de tu experiencia itinerante de centro a centro te permite una serie de conocimientos que quien ha estado siempre en el mismo centro no la tiene. Esto te lo digo porque ahora más que nunca el poder comprender que el cambio es duro pero fructífero es el alimento de cada día, la mobilidad de las personas es cada vez más mayor y su significado en la vida de las personas, tú lo sabes por tu experiencia, así que tienes "cursada una asignatura" que sólo puede aprobrarse viviéndola.
Las referencias que haces a las docentes con quienes aprendiste mucho son interesantes y valen la pena aprender más de ellas, profundizalas, recuerdalas con más claridad y aprende aún más de ellas. Esta muy claro en tu relato que eres conciente de que la relación entre docente y alumno determina mucho el proceso educativo que se desarrollará. Cado una pone de su parte: el docente se preocupa de sacar lo mejor del estudiante y, el estudiante a la vez, intenta recuperar lo mejor que le puede dar el docente.