HHSS: Empatía.
Tengo una amiga, Sara, que estudia medicina, la anterior semana comenzó a hacer sus prácticas en un hospital. El primer día casi se desmaya, estaba en la consulta con el médico que le dirigía las prácticas y entró una mujer mayor, Sara se puso a hablar con ella mientras la paciente se acomodaba en la camilla y mientras el médico se preparaba para atenderla, en estos breves minutos a Sara le dio tiempo a interaccionar con la paciente, hasta que el médico apareció con una jeringuilla con una aguja muy larga dispuesto a clavársela a la paciente en el pecho para sacarle una muestra de células del pulmón. Sara, al ver la cara de la paciente comenzó a sentir angustia, su cuerpo reaccionó y comenzó a marearse, cuando el médico comenzó a introducirle la aguja en el pecho a la paciente, ella dejó de ver, por mucho que abría los ojos, sólo veía negro y tuvo que salirse fuera como pudo, y poco a poco y una vez ahí fue recuperando la vista.
Lo que le ocurrió a Sara, es que fue empática con la paciente, la empatía permite comprender lo que la otra persona piensa o siente.
No sólo hay que ser empático, sino que también hay que tener empatía, es decir, todos tenemos una capacidad para entender a los sentimientos y los pensamientos de los demás debido a que para ellos partimos de nuestra propia experiencia, pero lo difícil es pasar de esa comprensión a la acción, de “ser” empático a “tener” empatía. No sólo vale con leer la mente del otro, sino actuar mediante una escucha activa y dándole afecto, cariño etc.
Pienso que en general, a las personas nos cuesta expresar nuestros sentimientos porque lo asociamos a un síntoma de debilidad y de dependencia. Cada vez nos estamos deshumanizando más, el ser humano es ante todo un ser emocional y sin embargo nos empeñamos en ser cada vez más racionales, aparentado que somos fuertes e intocables…
Cada vez nos cuesta más entender a los demás, nos preocupa más lo que nosotros sintamos que lo que pueda sentir el resto. No nos paramos a escuchar, aparentemente si, escuchamos, pero en seguida conectamos aquello que nos están contando con experiencias propias que nos han ocurrido en algún momento a nosotros y es cuando decimos “ pues no te preocupes, porque a mí una vez…” o “ yo cuando estaba situación lo que hice fue…” no escuchamos y no terminamos de ser empáticos con los demás sino más bien, hacemos que escuchamos y reflejamos aquello que nos cuentan en nosotros.
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