Estoy totalmente a favor del enfoque "reflexivo" a la hora de aplicarlo a la práctica educativa y por el contrario en desacuerdo con los enfoques “perennialista” y “racional-técnico” y como siempre hay que explicar el por qué de las cosas pues allá voy:
con respecto al enfoque perennialista se basa principalmente en la transmisión de contenidos por parte del docente el cual sólo debe dominar el contenido para transmitirlo de forma eficaz a sus alumnos y que estos los asimilen ( que no es lo mismo que interiorizar ).
El profesor es un mero transmisor de conocimiento que busca la tradición clásica, no estoy de acuerdo con que la enseñanza sea la misma año tras año ya que los alumnos no son los mismos que los de hace veinte años pero... ni los alumnos, ni los profesores, ni las circunstancias por lo tanto los contenidos han de adaptarse a las demandas contextualizadas de cada uno de ellos.
Por otro lado el enfoque racional-técnico defiende que el docente hade ser un técnico dotado de medios para dar una respuesta, única para todos, a los problemas de una manera general, sin atender a la diversidad.
El profesor actuará de forma objetiva y se basará en resultados.
Doy por hecho que además esta teoría no permite el trabajo cooperativo entre los diferentes profesionales y que cada práctica docente estará aislada, cada profesor trabajará dentro de su aula sin pedir consejo a los demás y a este profesor técnico no le importa lo que ocurra tras las cuatro paredes de su aula.
¿De qué sirve que un profesor esté dotado de técnicas para supuestamente dar solución a los problemas generales, si lo más seguro es que estos medios sólo sirvan para un número muy reducido de alumnos?
Cada persona es un mundo y requiere diferentes formas de aprendizaje, si un profesor da una sola solución a una gran cantidad de alumnos sólo llegarán a ella una pequeña parte de ellos y los demás de quedarán en el camino.
Tanto los contenidos como las técnicas para enseñar estos, deben de estar estrechamente unidos al contexto de los educandos de forma individualizada y no dejar de lado a la diversidad.
El enfoque reflexivo habla sobre aspectos que a mi juicio son imprescindibles y que deben de ir de la mano con la práctica educativa, como por ejemplo la diversidad, trabajo cooperativo, docentes facilitadotes de aprendizaje y no meros técnicos, se centra en el proceso de enseñanza y no sólo en el producto…pero me voy a centrar en el protagonismo del profesor como profesional autónomo e investigador dentro del aula, dotado de herramientas de pensamiento que le permitan reflexionar acerca de su práctica educativa.
El docente debe ser crítico, ha de ser capaz de autoevaluarse, ver cómo lo está haciendo el trabajo en cada momento, ser capaz de modificarlo cuando las circunstancias lo requieran y no llevar “a raja tabla” lo que se tenía preparado al iniciar la clase, analizar todo lo que se hace tanto si está bien como si está mal ya que esto favorecerá una mejora constante.
Ser capaces de modificar la práctica educativa aumenta las posibilidades de aprendizaje de aquellos alumnos que se salgan de la media puedan seguir formándose.
Por último es relevante la interacción entre diferentes profesionales, ya sea entre profesores del mismo centro, de otros centros, entre padres…debido a que este proceso genera un gran enriquecimiento.
Supongo que todos antes o después nos cuetionaremos la pregunta que lanzó una compañera el otro día en clase:
¿cómo se lleva toda esta teoría a la práctica? Pienso que el que tiene que contestar esta pregunta es uno mismo, estando dentro de su aula y teniendo todas estas ideas presentes para intentar mejorar el trabajo día a día.